Ayer no pensaba salir a correr. A las 21,15 horas no caía ni una gota, y
eso después de lo del otro día, no me motivaba demasiado. Ya me dijo
una vez un sabio "Tú como gremlin bueno no tienes mucho futuro, chaval".
Y es que me va el agua más que a un pato de goma.
Mientras me
cambiaba de ropa vinieron a visitarme dos viejos conocidos, el angelote y
el diablillo que se sientan uno en cada hombro a darme el coñazo cuando
no tengo las cosas muy claras. El diablillo no tenía muchas ganas de
salir de casa, mientras que el ángel pretendía que repitiese los 15
kilómetros del lunes.
Diablo: ¿Pero dónde vas hoy? ¿no tenías las piernas tocadas?
Yo: Bueno, supongo que se me irá pasando mientras troto.
Ángel: Ahí, ahí, esa es la actitud.
Yo: Ángel, que conste que lo he dicho con la boca pequeña.
Diablo: Tú verás, pero mira. Ana está preparando un revuelto de setas para cenar.
Ángel: ¡Ostia, setas! ¡Qué ricas!
Yo: Angelico, cabrón... ¡así no ayudas!
Ángel: ¿Qué quieres que haga? Yo tengo hambre. Pero va, aguanto un rato ¡Va! ¡Rápido! ¡A correr!
Y
salí a la calle sin tener muy claro lo que iba a hacer. Así que
mientras mis acompañantes discutían yo iba a mi marcha, callejeando por
Pontevedra.
Como no me gusta correr con emepetrés lo que suelo hacer
es ir tarareando alguna canción que me motive. A ver, alguna para hoy...
Redemption Song, tócate los huevos.
Yo: Diablo, qué mala ostia tienes. Búsca otra canción, hombre.
Diablo: Jejeje.
Ángel: ¡Yo tengo una! ¡Wicked Game!
Yo: No me jodas ¿La de Chris Isaak?
Ángel: No, capullo. La versión de Hym, que es más cañera.
Yo: Venga pues.
Diablo: ¿Has notado cómo huele a pizza por esta calle?
Yo: Sssssshhhh, bordizo.
Diablo: Vale, vale. Mira, ahora huele a pescado a la plancha. Debe ser sargo.
Ángel: mmmmm, sargo ¡Qué rico!
Yo: ¡Pero serás...!
Así,
poco a poco iba sumando kilómetros a base de dar vueltas por la ciudad.
Entre mis michelines, las pintas, y la manera de tararear, me asemejaba
más a la Terremoto de Alcorcón que al Ussain Bolt.
Yo: Venga, otra canción.
Ángel: ¿Qué te parece Toxicity?
Yo: Tiene un comienzo muy instrumental ¿no?
Diablo: Pues silba, coño.
Yo: Vale, pues silbo...
Estaba la isla de las esculturas cuando empezó a caer el chubasco del día. Diez minutacos jarreando a dolor.
Ángel: ¡Yupiiii!
Yo: Ya tardaba, que llevo las patas calentitas.
Diablo: Mañana con gripe en cama, por tontaco.
Yo: No, hombre, que lo que no me mata me hace más fuerte.
Diablo: No. Te engorda.
Yo: Ya sé lo que me digo.
Di una vuelta por la isla y enfilé hacia casa. Una hora aguantando a mis colegas da para mucho.
Ángel: ¿Ves como ha sido una buena idea salir hoy?
Yo: No ha estado nada mal, angelote.
Diablo: Pringaos...
Yo: Voy a prepararme una tortilla para cenar ¿Queréis?
Ángel: ¡Cabrito! Si lo llego a saber me quedo con Ana y sus setas!!!
Diablo: A mí dame veinte euros que me voy a cenar sargo a la plancha.
Ángel: Que sean cuarenta, que me voy con el Diablo. Tortilla... ¡PRINGAO!
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